• Estas afecciones se pueden acrecentar en los meses de más calor, debido a que las condiciones climáticas son más propicias para su aparición y avance.

Los meses de primavera y verano traen consigo altas temperaturas, las que además de provocar molestias como dolores de cabeza y deshidratación, pueden producir enfermedades a la piel y en las uñas. Una de las afecciones más conocidas son los hongos en los pies, comunmente identificado como pie de atleta, que ocurre cuando la infección producida por un hongo afecta la piel, los dedos e incluso las uñas, provocando enrojecimiento, picazón y mal olor en la zona.

El doctor Pablo Olavarría, de la Clínica Smer, señala que en el caso de los hongos en los pies se debe seguir un tratamiento indicado por un dermatólogo, que consiste en cremas y remedios orales. Sin embargo, en cuanto a los hongos que se encuentran en el lecho ungueal, es decir piel que está debajo de las uñas, se puede seguir un tratamiento con láser. “En Smer realizamos un tratamiento llamado ND Yag, que es un láser que traspasa la uña. Se realizan pulsos semanales, en 8 sesiones aproximadamente, siempre previa evaluación y los resultados se comienzan a ver al mes”, explica.

Es necesario considerar que las condiciones propicias para la aparición y proliferación de esta afección son la humedad en los pies, uso de un calzado muy cerrado sobre todo si es sintético o plástico, la transpiración y el mal aseo de los pies, entre otros. El pie de atleta es de fácil contagio por lo que es fundamental tratarlo con prontitud.

Otra de las afecciones típicas del verano es la hiperhidrosis. Esta afección puede afectar más en esta época ya que la humedad que produce la excesiva sudoración puede traer molestias del tipo estético en las personas que la padecen. “Puede afectar a cualquier persona, especialmente en la etapa de la pubertad y en los jóvenes. Para que cese esta sudoración excesiva se puede realizar un procedimiento que consiste en la aplicación de Botox en las axilas, en una sola sesión y sus efectos tienen una duración de 6 meses”, indica el Doctor Olavarría. Agregando que este tratamiento se realiza con una evaluación previa en personas mayores de 15 años y que no se aplica en embarazadas o personas que tengan enfermedades neuromusculares.

En esta época del año es común notar un aumento en la sudoración y la recomendación es evitar la humedad, realizar un correcto aseo y utilizar ropa y calcetines de algodón. www.smer.cl